En el estreno de Redmi como denominación independiente, la firma asiática ha anunciado el nuevo dispositivo Redmi Note 7, un móvil de prestaciones modestas que destaca, especialmente, por su prominente cámara de 48 megapíxeles. Unos guarismos que superan con creces a sus competidores.

El «smarphone», además de esta llamativa característica, dispone de prestaciones que le sitúan en un rango de gama media, pero que sobre el papel, y sin haberlo analizado detenidamente, le confieren una potencia acorde a las necesidades de un consumidor medio. El motor para hacerlo rodar es el Snapdragon 660 de Qualcomm, que pese a no ser el más avanzado del mercado, funciona bastante bien para un uso exigente.

El terminal, que dispondrá de una pantalla de 6.3 pulgadas y resolución Full HD, vendrá en varias configuraciones, con memoria RAM de 3, 4 y 6 GB. En cuanto a su capacidad interna, habrá dos modelos, de 32 y 64 GB, que sin embargo pueden quedarse algo cortos de espacio. Pero es en su apartado fotográfico lo que se lleva la palma a pesar de estar demasiado pronunciada sobre el chasis. Tendrá dos cámaras traseras, una principal de 48 megapíxeles (apertura focal de F1.8) otra secundaria de 5 megapíxeles preparara para gestionar el efecto retrato que están tan cotizado entre los fabricantes en estos momentos.

Su cámara frontal, de 13 megapíxeles, permite desbloquear el móvil mediante un sistema de reconocimiento facial. Y todas las imágenes se retocarán mediante sistemas basados en inteligencia artificial para poder mejorar los resultados. Pero esta no es la única medida de seguridad que tiene el Redmi Note 7; la firma también se ha apoyado en un escáner de huellas dactilares ubicado en la parte trasera siguiendo la estela de sus antecesores.

La batería es de 4.000 mAh, un dato que le otorga una gran densidad para poder aguantar perfectamente más de un día en principio, pero también destaca por su sistema de carga rápida. Al igual que otros rivales, el nuevo terminal cuenta ya con el conector USB-C, que continúa este año su estandarización.